Cómo hacer torrijas

Torrijas: encuentra tu receta

Torrijas con miel

Creo que hay tantas recetas de torrijas diferentes como hogares que las hacen. Es un dulce típico de nuestro país, pero tiene muchísimas variaciones y modos de elaboración.

Por ejemplo, mi madre siempre las ha hecho así, como os muestro en la receta de hoy. Pero se que en otros sitios se hacen de maneras muy diferentes.

Torrijas con miel

Yo siempre me quedaré con lo que he conocido siempre, pero no me niego a probar cosas nuevas, así que decidme, ¿cuál es vuestra receta?

INGREDIENTES

  • 1 barra de pan (preferiblemente que sea un pan compacto, con mucha miga y un poco duro)
  • 800 ml de leche entera
  • 2 cucharadas colmadas de miel (o más si te gusta más dulce)
  • 1 huevo grande (o más sin nos hacen falta)
  • Aceite de girasol para freír
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1 cucharada de azúcar
  • 1 cucharada de canela

Preparación de las torrijas con miel:

Paso 1. Ponemos a hervir la leche en una cazuela grande. Añadimos el extracto de vainilla y la miel y removemos todo para que la miel se deshaga.

Paso 2. Cortamos la barra de pan con un cuchillo afilado en rodajas de 3 centímetros con cuidado de que no se rompan.

Paso 3. Cuando la leche rompa a hervir, bajamos el fuego casi por completo. Sumergimos cada rebanada de pan en la leche caliente ya infusionada (yo lo hago ayudándome de una espumadera, pero puedes utilizar otra herramienta) hasta que se empape por completo.

Paso 4. Preparamos un plato con el huevo batido y ponemos ya a calentar el aceite en la sartén a fuego fuerte.

Paso 5. Sacamos la rebanada empapada, dejamos unos segundos que escurra el exceso de leche, y lo pasamos por el huevo batido.

Paso 6. Sacamos las rebanadas del huevo y la ponemos en el aceite caliente para que se fría. Durante unos minutos por un lado, y luego le damos la vuelta para que se haga por el otro lado.

Paso 7. Sacamos las torrijas a un plato con papel absorbente y las espolvoreamos con azúcar y canela por encima.

Consejos para hacer unas torrijas magníficas: Me parece que el resultado es mejor cuando se deja que el pan esté muy duro antes de sumergirlo, de manera que el pan se pueda empapar de tanta leche como le sea posible, y que el interior esté super cremoso después.

Así que lo que hago a veces, es cortar el pan el día anterior para que se endurezca toda la noche (y porque el corte es mucho más fácil).

Hay que asegurarse de que el pan está absorbiendo tanta leche como le sea posible, por ello, si ves que se va acabando, añade más leche y vuelve a calentarla.

Para mí estos son los secretos para un que el interior esté bien cremoso, y al probarlo sea como si estuvieses comiendo crema pastelera en vez de pan con leche empapada.

Porque eso es lo que me encanta de las torrijas, que la alquimia del remojo y la fritura, transforma los ingredientes más simples en algo diferente y verdaderamente delicioso.